En las tardes de verano...
...
Puedes entrar en el agujero o estar en el agujero, puedes caer por la rampa invisible y creer que estás escribiendo canciones, puedes soñar, sin soñar, y recoger la madeja que dejó tu madre descuidadamente sobre el brazo del sofá e intentar tocarla sin tocarla y soñar que te has dormido con la ropa del miércoles por la noche y sentirte en una nada de cuatro paredes que se ha secado de tanto esperar.
Puedes caer por el agujero, sin darte cuenta, sin saltar, sin mirar, sin pensar, pero estás cayendo, caes sin reconocer tu cuerpo y tampoco te miras desde el borde del agujero. Alicia hace mucho que llegó a la fiesta, que toma el resto de su bizcocho mojado en té y que ya se le ha quedado frío de tanto esperar. Alicia ya no se acuerda de ti, hace mucho tiempo que miró hacia atrás y te vio cayendo. Alicia está vestida, su delantal no se ha manchado en el camino, las raíces son tan solo visiones, sueños o pesadillas, pero Alicia no tiene miedo, no siente cada noche el contacto caliente de todas las presencias.
Tu cama está mojada, tu cama se encharca del sobrante de tu cuerpo, te pierdes en tus sueños que no son agujeros, que no pertenecen a países a lugares a tiempos. Y todos vuelven, todos se sientan en el borde de tu cama, para hablarte al mismo tiempo, en distintas sintonías que tú no puedes absorber, porque tu cuerpo está sudado y pejagoso y las manos se resbalan por tu piel, en la noche, sin que puedan rozarte.
Y no puedes pensar, porque la cabeza se va desgastando y se funden las ideas y el alienamiento y la pesadez y te encuentras a ti misma sin poder verte. Ves el ojo, el agujero oscuro.
Y creas nadas invisibles que ni tan siquiera tú puedes ver y te olvidas del aire que deja tu cuerpo al pasar, porque ya no hay nada, pero creas estructuras invisibles cargadas de sinsentidos y canciones imposibles y trazos incoloros con pinceles chinos. Y te inventas para no olvidarte, para no dejar de mirarte a ti misma, cayendo por el agujero, como hacía Alicia.
Entra en casa, la madeja se enreda por las estanterías y enredará tus tobillos.
En la puerta de mi habitación el viento vuela mis textos.
jueves, 13 de marzo de 2014
...marzos....
Londres, no es la ciudad de mis sueños, cruzo el puente del río, una vez, otra vez, una más. No, no es la ciudad de mis sueños, mis piernas pedalean sobre London Bridge, los dos lados de la ciudad, el puente del río.
lunes, 10 de febrero de 2014
no where
Me he colgado del balcón, sin hacer ruido, desganada, de noche, hacía frío, como el frío, tan solo como el frío.
Tengo frío, tengo mis manos frías, tengo las uñas arrancadas y puestas en la baranda del balcón, al sol, para que se sequen, para evitar el agua.
He rasgado mi piel a la luz de las uvas, sola, deshabitada también. He peinado con las diez uñas de mis diez dedos, mi pecho, mis nalgas, mi espalda a retazos, mis muslos adelgazados y rebosando huesos, como los brazos. He esperado pacientemente hasta que ha salido la sangre, a borbotones tímidos, como en pequeñas gotas agotadas. Líneas de sangre, puntillismo...toc...toc...toc... He autorizado al dolor para que duela, para que escueza, para que apriete, y me he dejado caer, y he llorado, he llorado otra vez sobre la calle pisada y mojada, he llorado sobre el dibujo arrugado que soporta el balcón, siempre mojado, oxidado, limpio y florido. He llorado sobre la baranda de no where y sobre las plumas estériles de las voces de la calle y sobre las caras sin nombre que cruzan mi camino, cada día y sobre ti, sobre todo sobre ti que estás muy lejos.
Y me he perdido, estaba en Nowhere y no encontraba el transbordo de mi línea, porque era la misma y la estación se había congelado y la gente cruzaba al otro lado y no veía, porque no tenía ojos, solo las cuencas pulidas y esterilizadas.
Panic
- ¿Estás bien?
La piel oscura, la mirada triste, preocupada. Su niño en un carrito, estás bien. Y la sonrisa generosa, cuando sonríe y el niño en su carrito y ella preguntando estás bien estás bien estás bien estás bien... Y yo sin saber qué decir y solo thank you, thank you, thank you...
Are you Spanish? I´m here five month ago, I´m Italian, at the beginning this happened to me always... y sube al vagón conmigo y pierde el tren dos veces y me acompaña cinco minutos, como aquellos cinco minutos de amor en Principe Pío, mientras Tea se moría y ella me miraba, porque también quería estar a mi lado, pegada a mí y le dolía el alma porque solo me vería esa vez, mientras se cerraban las puertas del vagón también, en el metro también, en Madrid, mientras yo lloraba, mientras Tea se moría, porque Tea se moría, porque Tea se moría y se moría y se moría cada tarde, colgada de mis brazos, mientras yo lloraba en el metro, como hoy.
Y ha estado tres minutos a mi lado, con sus labios rojos pintados, con su guardapolvos rojo, como sus labios. Yo iba detrás y su perfume iba quedando sobre mi piel, envejecida y triste, en medio de Nowhere. Y también quería quedarse a mi lado y venir a mi casa de Nowhere para prepararme la cena porque estás tan delgada, pero tenía que disimular, fingirse un héroe y mantener el orden esperadeeo, ser un hombre, aspirar...
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