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miércoles, 16 de enero de 2013

III


quien enfoca con nitidez y a la altura adecuada, que es la del hombre; quien atrapa o 
captura o más bien absorbe la imagen que está ante él, tiene mucho ganado
(Javier Marías)

The sentence is self-evident ...
if you focus on something you will understand or know more.

But Deza is saying we can do more than 
look he says go beyond looking, looking is a ental process 
he says if you can you should absorb, soak it up, suck it in 
absorb the scene that is focused on without looking or thinking, 

 ... absorbing as a reflex action that needs no mental processing.

II or the fear




El miedo supersticioso que más daño hace, y aun así sirvió de poco, nada sirve contra lo que ya se sabe y más se teme (quizá porque se lo atrae con fatalismo entonces, y se lo procura porque si no es un chasco), y uno suele saber cómo acaban las cosas, cómo evolucionan y qué nos aguarda, hacia dónde se encaminan y cuál ha de ser su término; todo está ahí a la vista, en realidad todo es visible desde muy pronto en las relaciones como en los relatos honrados, basta con atreverse a mirarlo, un solo instante encierra el germen de muchos años venideros y casi de nuestra historia entera.

(Javier Marías)

Tengo miedo, dame tu mano, no hay nadie, no te veo, mamá...mamá...mamá...(suena su voz como un metrónomo, tac...tac...tac...), mi voz me asusta, el pelo se me ha caído, me gustaría mirarme, me parece que en el bolsillo guardaba un pequeño espejo   nada   nada   nada   (suena otra vez el metrónomo   tac   tac  tac)
domesticar, domesticado, domesticarme, domesticarse, myself, myself, myself...do   do   do   la   la   la...y así hasta el infinito.

Me acuerdo de un viejo truco y preparo mis uñas, las afilo con los restos putrefactos de los últimos recuerdos, ¡afilador! (llamo) ¡el afiladoooor! (suena infinitamente en mi memoria el sonido de la flauta aplastada, la boca me sabe a plástico y asumo que nada ha sucedido, que no he vivido)

Me enfundo en las tiras deshilachadas de todos los forros que hoy me he calzado, los guantes de piel negros se me están deshaciendo, no encuentro la funda de las gafas y de nuevo se me nubla la vista otra vez. ¿Dónde han quedado las palabras? Se me ahogan los gritos entre los restos agostados de mis cuerdas vocales. Busco alguna postal que me haga escuchar de nuevo la voz de la vieja ciudad, la boca me sabe a hueso y yo sueño con la densidad del trigo dulce que se respira en sus calles ¿existes? (le pregunto nuevamente) Es la vez doscientos veintisiete que formulo esta pregunta. De nuevo se me llena la boca de leche caducada y me lamento por dejar que se me pasen los días sin contar en mi nevera. Me gustaría estar colgada de la lámpara, pero aquí no hay nada   nada  (lo dije antes ¿no?)
Me gustaría también llamarte, vocearte, arrugarte el nombre con aullidos desesperados, me gustaría compadecerme y compadecerte, me gustaría negarme y negarte, me gustaría.  

Estúpido, me gustaría...no, me gustaría.
Me niego de nuevo.

Escucho el sonido de las noticias en la radio, la lavadora que calma, el lavaplatos que me recuerda metronómicamente que estoy en el hogar, la ropa tendida ¡¿tendida?!, el olor de la cocina fregada con la comida acabada del sábado, la luz de la nevera, el sonido del congelador. Me refugio en los espacios vacíos, no me refugio. Tengo miedo, el monstruo aguarda en el límite de las puertas y no me atrevo a salir. Ya no me gusta que me viole, no me gusta   gustar. 

He aprendido a no pensar, pero el vapor de la plancha recorre absolutamente los pasillos de mi cerebro. Pasa un avión, he perdido la cuenta, necesito aire, el agujero permanece estático, ¿dónde está mi cámara? se me ha ocurrido hacerme otra foto en el reflejo de mi maleta. ¿Vienes? ¿A qué hora? ¿Estás en la oficina? ¿Cuánto vas a tardar? ¿Viajas sola? No tardes, me estoy ahogando...¿qué? tac   tac   tac   ¿? ¿? ¿? ¿?     y danzan en los raíles del tube tubo taba taba taba taba taba                                                                     me voy
¿cómo? que me voy ¿cómo? que me marcho ¿cómo?                        no puedes salir, estás en un agujero.
(...)

martes, 15 de enero de 2013

I


- No debería uno contar nunca nada, ni dar datos ni aportar historias... 
(Javier Marías)

- This sentence must be taken in context: it introduces the following paragraph, and indeed the whole book. Taken on its own I do not agree with this sentence. It would make life too lonely. But I am interested in the reasons given for this statement.

- ¿Cuál es tu interés?

- Later in the paragraph he goes on to describe how a story, once told, takes on a life of its own. Whatever story you tell, whatever you say out loud in the presence of another, is now beyond your control. The story will be retold, confidences will almost always be broken. Because at sometime the secrets that you have shared will be used against you. He is wary of even knowing anything. The final sentence sounds a warning, one that finds easy resonance with me: "No, I should not tell or hear anything, because I will never be able to prevent it from being repeated and used against those I love, to condemn them."