martes, 7 de agosto de 2012

...el monstruo


Ayer me volvió a visitar el monstruo, era ya muy tarde y yo estaba dormida, en el suelo, con la ropa de los tres últimos días. No había comido nada en todo el día y me dolían las células. "Que no venga esta noche, que no venga esta noche, que no venga esta noche, que no venga esta noche...". Yo había cerrado la puerta, había cerrado la puerta...llamó, abrí el pestillo, le rogué que entrase. Me dijo que no, le supliqué que entrase, me dijo otra vez que no y que no, me arrodillé, le lamí los pies llenos de estiércol y tragué los coágulos de sus guerras, le rogué que me arrojase, le pedí que me besase. Me besó. Llenó mi garganta otra vez de fango y me puso vertical, rígida, el fango se secaba en mi laringe y yo solo podía saborearlo apenas, apenas, porque la gravedad lo empujaba hacia mi ano y allí no podía alcanzarlo con mi lengua. Le ofrecí mi cuerpo, una vez más, se lo ofrecí y lo rechazó, intenté postrarme otra vez, intenté seducirlo, intenté todo, lo juro y él me rechazó. Le ofrecí mi sexo. Lo miré, él, solo él sabía lo que le ofrecía, por un momento tembló, por un momento pensó en penetrar mi vagina con su verga, solo por un momento. Yo la sentí, la sentí dentro y vomité. El fango salió en arcadas rabiosas, yo gritaba y el fango equivocaba el camino, invadía mis pulmones y rasgaba mis venas temporales. Dejé de respirar, lo hice yo, pensé que así sentiría pena por mí y volvería a hundirme su lengua entre los pliegues de mis piernas. Apestaba a podredumbre y yo sentía nauseas otra vez. 

Olía a té turco.
El viento levantó apenas la alfombra de la balconada. 
Se marchó, se alejó apoyando su mano en la baranda y dejó detrás de él un rastro de coágulos menstruales. 
Yo no podía moverme de la puerta, no podía moverme de la puerta, no podía.
Y en un espasmo bestial, se abrió mi boca encajándoseme la mandíbula, me quedé así, con los maxilares rozando ya las encías, me oriné.
Entonces amaneció, eran las cuatro y media de la mañana y amaneció. 
Pasa el tren.

1 comentario:

Resistencias nulas dijo...
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