martes, 17 de abril de 2012

...mi camisa de Amsterdam...




He salido sin melees y la noche me ha vuelto a devorar, tengo gastados los talones y la piel de las rodillas. He monologado con melees camino de casa, en mi bicicleta oxidada, he soñado con que me arropaba entre los parques borrosos que yo intentaba desenfocar. He jugado con mi lógica para no parar en ningún semáforo, para olvidar que viajaba camino de casa y que no quería sentir. He soñado con que el tiempo no había pasado, porque el tiempo no pasa, ¿verdad melees? Dime, ¿pasa el tiempo? ¿cuántas horas han pasado desde que salí de casa? Quiero simplemente que calientes la sopa y que el mundo no exista, que el frío de este marzo extraño no entre por la ventana que nos olvidamos de sellar. Y no puedo parar melees porque esta noche hace mucho frío y me acabo de quitar el gabán. Siento que ha sonado el teléfono, pero has decidido no levantarte para cogerlo, haces bien. No me despiertes esta noche, por favor, no me despiertes. Toca el piano suave, toca a Bach y no juegues con la música. Como una adormidera. Recoge los platos de la cena y no friegues. A veces es mejor que se pudra la comida en los platos sucios, si te fijas, incluso huele bien.
Melees meescribes metaforizas y juegas a palabras. No puedo dejar de escribir esta noche melees, porque hay noches como esta que tengo pesadillas y la leche caliente no es suficiente. Los días se alargan y necesito que me abraces. Pero el tabique es muy fino y yo siempre entro por la puerta contraria. No me llames, solo toca el piano y no me abraces. Mi cuerpo quema esta noche y te haría daño. Me duele el frío en la epidermis. 
He viajado entre figuras borrosas, amarillas y verdes de hojas frescas, los bancos se derretían, y yo me moría de premuras. Quería gritar sin que el taxista me preguntase por mi dolor de espalda, por si la dirección era exacta, por si llevaba dinero suficiente...Y hablaba contigo melees me ataba a tu escucha tardía como si me fuese a volcar. Y te contaba palabras que ahora ya he olvidado, pero que también voy atando al compás de tu sueño. Porque estás dormido y yo no, y yo no, y yo no...melees, no escuches a mi infelicidad de estas noches deslunadas, pasarán y podrás estar tranquilo. No me escuches, no me borras, pero no me escuches. Juega con nosotros, ríete de las canciones y sueña con el río. No me escuches, melees, no me escuches ni me grabes, porque estas noches mis palabras se clavan en tu piel como pequeños darditos, y yo solo quiero que duermas. Pero necesito tus ojos ciegos y tus oídos dormidos para no volverme loca. Porque te escribo y me olvido de que me duele. Y tú solo recuerda que estamos en Tabique, y que mañana te escribiré desde Nos mudamos. Pero necesito saber que te aprietas en la manta de pelo de ballena, solo, dormido, descalzo y solo. Y que simplemente yo, que esta noche no encuentro la casa, puedo hablar en silencio con tu respiración, desde la puerta de mi nada. Porque estos días me escuecen los ojos de no encontrar un solo objeto sencillo. 
Te estás desperezando, escucho tus pasos y me siento más aliviada. Quiero olvidar que esta noche he viajado en un tren sin ventanas. Ayúdame a entrar en casa, solo dime dónde está la puerta de mi habitación. Sabes que siempre me olvido, hoy por lo menos puedes quitarme el reloj, hoy he salido sin reloj melees y ha sido peor. Pero tú sabrás como dormirme. Gracias.
Huele a sopa, la cama está fría, pero al fin has cerrado la puerta. Duermo. Tengo pesadillas, pero la leche caliente me recuerda que son solo pesadillas.
Melees déjame solo hablarte en este frío de la casa y luego olvida mi llegada. Olvida mi llegada. Solo quiero zumo de naranja, recién hecho ¿recuerdas?
No pases el tabique, espera solo a que yo salga, no me veas, solo calienta la sopa para que la casa no se quede nunca fría. 
Solo tú sabes como abrigarte de mi frío, no dejes de hacerlo. No te acerques, te lo pido por favor.


Me cuesta dormirme hoy, sin embargo sueño se instala en mi pensamiento como un sustantivo abstracto y pienso, querría analizarlo en sílabas de aluminio para  amplificar su significado. Pero el aluminio no ensancha y decido desistir. Entonces...? Doy vueltas en la cama y me encuentro con mi camisa de Amsterdam, está arrugada pero no me sirve como pijama. He visto a alguien que tú conocías, pero no se acordaba de nosotros. 
Mis palabras bajan las persianas, pero prométeme que no vas a dejar de regar las plantas, melees.

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